sábado, 5 de noviembre de 2011

Todo el odio que tenemos, siempre termina siendo alegría. Siempre que estamos rodeados de personas a las que queremos, deseamos que nunca termine el día.
Una vez me contaron la teoría de un tal Maslow, que decía que todos buscamos las mismas siete cosas en la vida; él lo llamó la jerarquía de las necesidades humanas.
Lo primero que buscamos es la supervivencia, la salud que nos permita seguir viviendo. Lo segundo es la seguridad, sentirnos protegidos. Después está el amor, según Maslow, nadie puede vivir sin tener amor o sin buscar el amor. La cuarta es el respeto, que valoren lo que hacemos, nuestras decisiones, aunque nos equivoquemos. Le sigue la necesidad de entender, de conseguir explicar por qué la gente toma decisiones que nos duelen. La penúltima necesidad humana es la estética o espiritual, sentirnos parte de algo especial y único; el plan perfecto de nuestras vidas. Y la última la auto-realización, intentar encontrar nuestra auténtica naturaleza, lo que somos...
Yo no digo que esté en contra de esta teoría, pero de lo que sí me he dado cuenta es que yo no lo paso bien cuando no tengo a quien quiero a mi lado o cuando alguien se va de nuestras vidas así sin más.
Así que con todo el respeto, Maslow se puede meter su teoría por donde le quepa.
Porque lo único que buscamos todos en la vida, lo único, es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos cada mañana, es despertar sabiendo que hoy te van a abrazar y te van a decir un te quiero, sin miedo a nada y de que con esas personas vas a formar un poco más de tu vida, vas a formar un ''soy'' y un ''somos''.



Razonad sobre esto, espero que os guste.


Sandra.

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